2011/06/20

Argentinos Comprometidos con el Medio Ambiente

Cada año, la provincia de Córdoba sufre el embate de los incendios forestales. El frágil equilibrio ecológico, el rápido retroceso de los bosques nativos, la escasez de agua potable y el deterioro de los suelos, requieren de nuestra inmediata atención.


Nuestro proposito es indagar en las consecuencias que esta devastación acarrea para la naturaleza y para los factores sociales, culturales y económicos de la región
 
 
 
 
 
 
Género: Documental
Escrito y Dirigido por:  Florencia Díaz;  Abel Sberna Jr
Asistencia Técnica: Lisandro Heil, Mariana Paolorossi
Entrevistas: Ayelén Koopmann
Ilustraciones: Nicolás Brondo
Música original: Fernando Rivas
Imágenes y fotos de archivo:  Diego Sanchez


Sí desea saber más: http://cenizasdocum.blogspot.com/

Despertó después de 150 años

Después de 150 años de estar inactivo, entró en erupción


Fuente: BBC Mundo - Últimas Noticias - Volcán en Eritrea envía nube de cenizas de 13 kilómetros de altura
Sí desea saber más: http://www.bbc.co.uk/mundo/ultimas_noticias/2011/06/110613_ultnot_eritrea_volcan_cenizas_mt.shtml


Desertificación

La lucha contra la desertificación favorece el desarrollo económico y el empleo en áreas rurales


El departamento de Geografía de la Universitat de València participa en el proyecto europeo LEDDRA para investigar la eficiencia de las políticas y las medidas de lucha contra la desertificación, con especial atención al control de la erosión de tierras de cultivo y forestales. Los expertos advierten que la agricultura intensiva como naranjos, viñas y olivos, con un uso excesivo del arado y de herbicidas, provoca importantes pérdidas de suelo y agua. Al mismo tiempo, el pastoreo puede reducir el riesgo de incendios forestales y conservar el paisaje.



 Fuente: http://www.agenciasinc.es/esl/Noticias/La-lucha-contra-la-desertificacion-favorece-el-desarrollo-economico-y-el-empleo-en-areas-rurales

Cenizas Volcánicas

El director del Servicio de Geología y Minería de Chile, Enrique Valdivieso, afirmó que la nube de cenizas del complejo volcánico Puyehue-Cordón Caulle dará la vuelta al mundo.

Valdivieso aseveró que la actividad volcánica se ha incrementado en las últimas horas y que la columna de humo ya se eleva a unos 10 kilómetros de altura.
Según el experto, esto significa que el volcán perdió la estabilidad mostrada hasta el lunes cuando la altura de esa columna tenía cinco kilómetros.
"La nube se desplaza a velocidades bastante altas y va a permanecer"
El impacto de la ceniza se está sintiendo ya en Australia y Nueva Zelanda.
Diversos vuelos a la ciudad australiana de Perth fueron cancelados este martes por culpa de la nube de ceniza al cumplirse el cuarto día de caos en los aeropuertos de esos dos países oceánicos.

fuente: BBC Mundo

El Recalentamiento del Planeta

Naciones Unidas Preocupación por Efecto Invernadero

Preocupa a la ONU las malas noticias de emisiones con efecto invernadero | Mundo| El Nacional.com

Cambio Climático

 Fuente: Cambio climático: más huracanes, con más fuerza - lanacion.com

Ecológico

Basura Espacial

Recuperar la Visón después de 55 años

Por primera vez, cirujanos logran restaurar la visión de un hombre que perdió la visión en un ojo por el desprendimiento de retina.
 
 

Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar

Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar

Vigésimo aniversario (1982-2002)

Los océanos cubren casi las tres cuartas partes de la superficie de la tierra, contienen las nueve décimas partes de los recursos de agua y más del 97% de los seres vivos del planeta. Los océanos son parte esencial de nuestra biosfera: influyen en nuestro clima y afectan a nuestra salud y nuestro bienestar. De hecho, sin los océanos la vida no existiría en nuestro planeta.

Los océanos son un recurso económico vital que proporciona sus medios de vida a millones de personas en todo el mundo. El grueso del comercio internacional —aproximadamente el 90%— se transporta por mar. Más del 29% de la producción mundial de petróleo viene de los océanos. El turismo de playa y los cruceros son una importante fuente de ingresos para muchos países, especialmente los pequeños Estados insulares en desarrollo. Cada año se capturan en todo el mundo casi 90 millones de toneladas de pescado, con un valor aproximado de 50.000 millones de dólares, y el sector pesquero y la acuicultura por sí solos dan trabajo a 36 millones de personas. Por último, cada vez son más los científicos que se interesan por el fondo de los océanos y buscan allí los descubrimientos científicos y los recursos del futuro.


El orden público en los océanos

Durante siglos ha prevalecido en los océanos la doctrina de la libertad de los mares. Pero a mediados del decenio de 1960 los progresos tecnológicos en la navegación, la pesca y la exploración de los océanos, unidos a la explosión demográfica, han cambiado radicalmente el modo en que la humanidad tiene acceso a los océanos y los utiliza. Han surgido tensiones entre las naciones en relación con reivindicaciones contrapuestas sobre los océanos y sus recursos, y la contaminación amenaza con envenenar los mares. Por último, se ha visto claramente la necesidad de una acción concertada a nivel mundial para mantener el orden en la alta mar y orientar la utilización y gestión inteligentes de los recursos marinos.

Ante esas amenazas, las Naciones Unidas convocaron en 1973 su tercera Conferencia sobre el Derecho del Mar. Durante nueve años, los representantes de más de 150 países, desplazándose entre Nueva York, Caracas y Ginebra en prolongadas negociaciones, desarrollaron y equilibraron los derechos y obligaciones nacionales. El resultado final fue un tratado, que muchas veces se ha llamado “una constitución para los océanos”, la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982. El 10 de diciembre de 1982, día en que la Convención se abrió a la firma en Montego Bay (Jamaica), la firmaron 119 delegaciones, lo que constituye un récord. La Convención entró en vigor el 16 de noviembre de 1994 y hoy se está acercando rápidamente a una participación universal, con 138 Estados Partes, incluida la Unión Europea, y 157 signatarios.

La Convención sobre el Derecho del Mar

Uno de los instrumentos jurídicos más importantes del siglo XX, la Convención innovó en materia de derecho internacional de los tratados. Concebida como un todo, reconociendo que todos los problemas del espacio oceánico están estrechamente relacionados entre sí y deben ser considerados conjuntamente, establecía que los fondos marinos y oceánicos y su subsuelo más allá de los límites de la jurisdicción nacional son “patrimonio común de la humanidad”, que todos tienen derecho a utilizar y obligación de proteger. Por añadidura, preveía la solución obligatoria de controversias, establecía el marco jurídico global para todas las actividades que se lleven a cabo en los océanos y los mares y contenía normas detalladas que regían todos los usos de los océanos y definían los derechos y responsabilidades de los Estados.

El tratado cubre los grandes temas siguientes:


• Los límites de las zonas marítimas (mar territorial, zona contigua, zona económica exclusiva, plataforma continental)

• Los derechos de navegación, inclusive por los estrechos utilizados para la navegación internacional

• La paz y la seguridad en los océanos y los mares

• La conservación y gestión de los recursos marinos vivos

• La protección y preservación del medio marino

• La investigación científica

• Las actividades en los fondos marinos más allá de los límites de la jurisdicción nacional

• Los procedimientos para la solución de controversias entre los Estados



Zonas marítimas y derechos de navegación



Uno de los logros más fundamentales de la Convención es el consenso sobre los límites entre las aguas nacionales e internacionales, en las que todos los Estados pueden ejercer la libertad de navegación. Antes esa delimitación había sido una fuente importante de controversias entre los Estados ribereños. La Convención establece un mar territorial de 12 millas marinas de ancho, dentro del cual los Estados están facultados para hacer aplicar cualquier ley, reglamentar cualquier utilización y explotar cualquier recurso. Al mismo tiempo, preserva el derecho de “paso inocente” a través del mar territorial y garantiza el derecho de paso en tránsito de buques por los estrechos utilizados para la navegación internacional o el sobrevuelo de esos estrechos por aeronaves. La garantía del derecho de paso en tránsito es de importancia crítica para las potencias navales; sin esa garantía, la imposición del límite de 12 millas marinas hubiera llevado a cerrar 100 estrechos utilizados para la navegación internacional.

La Convención también establece las zonas económicas exclusivas (ZEE), que es una idea innovadora que concede al Estado ribereño el derecho a explorar, explotar, conservar y administrar todos los recursos, tales como la pesca, el petróleo o el gas, de las aguas y de los fondos marinos de su plataforma continental, normalmente hasta 200 millas marinas desde su litoral.

Las zonas económicas exclusivas han sido beneficiosas para muchos Estados ribereños, pero esos derechos exclusivos van acompañados de responsabilidades y obligaciones. Por ejemplo, dentro de sus zonas económicas exclusivas los Estados ribereños deben adoptar medidas para prevenir y reducir la contaminación y para promover la investigación científica. La Convención alienta a los Estados ribereños a utilizar con prudencia las poblaciones de peces, sin que se vean amenazadas por un exceso de explotación; este aspecto es esencial, dado que el 90% de los recursos pesqueros mundiales están bajo la jurisdicción de Estados ribereños. Al mismo tiempo, las zonas económicas exclusivas preservan ciertos derechos y libertades importantes de otros Estados, como las libertades de navegación y sobrevuelo y de tendido de cables y tuberías submarinos.



Garantizar la paz y la seguridad

Hoy día la paz y la seguridad no se consideran sólo en términos de confrontación y conflictos militares. La actual comunidad de naciones se encuentra con una nueva generación de problemas complejos y urgentes que van más allá de las fronteras y a los que sólo cabe hacer frente eficazmente si las naciones actúan de consuno. Los actos de terrorismo, las actividades criminales como la piratería, el robo a mano armada en alta mar, el contrabando de inmigrantes y el tráfico ilícito de estupefacientes y otras mercancías pueden amenazar la seguridad y la estabilidad de los Estados y causar pérdidas de vidas humanas en la mar. Otra amenaza para la paz y la seguridad está relacionada con reivindicaciones contrapuestas de los Estados sobre los recursos naturales de los océanos. Y la seguridad de un Estado ribereño, incluidos los medios de subsistencia de las poblaciones ribereñas, puede verse amenazada por un grave incidente de contaminación, por ejemplo una marea negra.

El marco reglamentario amplio que establece la Convención promueve la utilización pacífica de los mares y los océanos y hace una importante contribución al reforzamiento de la paz, la seguridad, la cooperación y las relaciones de amistad entre las naciones. Un aspecto importante es la exigencia de que los Estados cooperen para la represión de los actos de piratería y del tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias psicotrópicas.



Protección y preservación de la vida marina

Hace sólo 50 años el mar era todavía en gran parte un espacio natural virgen. Hoy día, sin embargo, la contaminación, que en proporción más o menos del 80% procede de actividades terrestres, es una amenaza para la salud de los océanos, en particular las zonas costeras, que son las más productivas del medio marino. Los científicos temen que la capacidad de regeneración de los océanos acabe por verse superada por los niveles de contaminación que produce el hombre. Es fácil ver los signos de deterioro, especialmente a lo largo de las costas muy pobladas y en los mares cerrados y semicerrados.

La Convención asigna la obligación y responsabilidad fundamentales de proteger y preservar el medio marino a los Estados y les exige que tomen todas las medidas necesarias para prevenir, reducir y controlar la contaminación del medio marino.

Según el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, las tres mayores amenazas para los océanos del mundo son:



• La contaminación procedente de actividades terrestres

• La excesiva explotación de los recursos marinos vivos

• La alteración o destrucción de los hábitat marinos



Contaminación procedente de actividades terrestres

La amenaza más grave para la salud del medio marino no viene de los derrames de hidrocarburos ni del vertimiento de desechos en el mar, sino de las actividades humanas en tierra. Los desechos y escorrentías municipales, industriales y agrícolas introducen en el medio marino y costero agentes contaminantes, como aguas residuales, sustancias radioactivas, metales pesados, hidrocarburos, nutrientes, basuras y contaminantes orgánicos persistentes.

Entre esos contaminantes, las aguas de alcantarillado y las aguas residuales domésticas no debidamente tratadas constituyen uno de los peligros más graves para las zonas costeras en todo el mundo. Las enormes cantidades de nutrientes contenidas en las aguas de alcantarillado son muy dañinas para el medio marino. Pueden producir un crecimiento excesivo de algas, a veces tóxicas, destruir el medio muy fértil pero delicado de los arrecifes de coral, las lagunas y albuferas y las praderas de algas marinas, lo que provoca una disminución de la diversidad biológica. Las aguas de alcantarillado ponen en peligro la vida humana por cuanto contaminan los bancos de mariscos, las tomas de agua y las zonas de baño e introducen en las aguas costeras plásticos y otros desechos marinos, lo que pone en peligro la vida marina por enredamiento accidental, asfixia e ingestión.

Los aceites procedentes de fuentes terrestres, como los productos refinados del petróleo o sus derivados, también son nocivos para el medio marino, al que llegan por diversas vías y procedentes de toda una serie de fuentes, incluidas las descargas y emisiones de los pozos petrolíferos, las instalaciones de refino y almacenamiento y las escorrentías industriales y agrícolas. Ingeridos o absorbidos a través de la piel o las agallas, esos aceites son tóxicos para la vida marina y causan daños duraderos a la piel y las plumas de muchas especies marinas. También pueden ser perjudiciales para la salud humana al hacer que los mariscos no sean aptos para el consumo y contaminar el aprovisionamiento de agua.
Explotación excesiva de los recursos marinos vivos

Los océanos están siendo objeto de una explotación sin precedentes. En la mayor parte de las zonas del mundo las capturas han alcanzado ya su nivel máximo. Hoy más o menos una cuarta parte de las poblaciones de peces están siendo objeto de una explotación excesiva y alrededor del 50% se utilizan plenamente. El resultado es que sólo en un 25% de los casos se podrá aumentar el rendimiento. La explotación excesiva de los recursos pesqueros amenaza el equilibrio y la viabilidad de todo el ecosistema marino, reduce el crecimiento económico y pone en peligro la seguridad alimentaria y los medios de vida de los habitantes de las zonas ribereñas, particularmente en los países en desarrollo.

Diversos problemas han venido a complicar los esfuerzos para conservar y administrar mejor las pesquerías del mundo. Ha habido un incremento de las actividades pesqueras ilegales, no declaradas y no reglamentadas en alta mar que llevan a cabo buques de Estados que son miembros de organizaciones regionales de gestión de la pesca y buques de Estados que no son miembros de esas organizaciones. Un importante problema es que los armadores cambian el pabellón de sus buques para eludir el cumplimiento de las reglamentaciones aplicables a la pesca. Otros factores que agravan la situación es el aumento del tamaño de las flotas pesqueras y de las subvenciones del Estado, la fuerte demanda de ciertos productos de la pesca y la ineficacia del seguimiento, el control y la vigilancia. Muchos Estados ribereños, debido a lo limitado de sus recursos, carecen de medios para hacer aplicar sus medidas de conservación y gestión. Para que esas medidas tengan éxito es necesaria una acción a nivel nacional, regional y mundial.



Alteración y destrucción del hábitat marinos

Hoy día el aumento de la población y las actividades económicas en las zonas costeras amenazan más que nunca el hábitat marinos. Las actividades humanas relacionadas con la expansión urbana, tales como la construcción de puertos, marinas y defensas costeras, la explotación del petróleo y el gas y la minería, el turismo y las prácticas pesqueras destructivas perjudican a los arrecifes de coral, las costas, las playas y los fondos marinos. Se están atacando hábitat importantes para la biodiversidad marina. Se están destruyendo zonas donde se reproducen y se alimentan especies marinas de importancia vital para la seguridad alimentaria mundial. Aproximadamente el 11% de los arrecifes de coral del mundo habían sido destruidos antes de 1998. En dicho año resultó gravemente dañado otro 16%. Según las proyecciones actuales, a menos que se tomen medidas urgentes, durante los 30 próximos años es posible que se pierdan del 50% al 60%.



Investigación científica marina

Los autores de la Convención, conscientes de que toda medida eficaz para preservar el medio marino y garantizar la utilización sostenible de los recursos de los océanos debe basarse en una extensa investigación científica, se aseguraron que el acceso de los espacios oceánicos con fines de investigación no se vería indebidamente restringido por los Estados ribereños en las nuevas zonas marítimas ampliadas.

Aunque la Convención reconoce la soberanía de los Estados ribereños sobre su mar territorial y requiere su consentimiento previo para la realización de investigaciones en su zona económica exclusiva y su plataforma continental, también estipula que, en circunstancias normales, los Estados ribereños otorgarán su consentimiento para que se realicen investigaciones científicas con fines pacíficos y garantizarán que no se demore o deniegue sin razón ese consentimiento. De hecho, en los 20 años transcurridos desde la adopción de la Convención, las ciencias del mar han realizado progresos notables, especialmente en el campo de la biología marina, en el que el descubrimiento de nuevas especies ha hecho que los expertos revisaran las estimaciones previas del número de especies marinas, de 200.000 a entre 10 y 100 millones.



Gestión de los fondos marinos en la zona internacional

Para determinar quién había de ser el guardián de los recursos del “patrimonio común” de la humanidad, los fondos marinos más allá de los límites de la jurisdicción nacional, la Convención estableció la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos. La Autoridad, organización internacional autónoma, tiene por mandato gestionar la zona internacional de los fondos marinos y administrar la utilización de los recursos de los fondos marinos, como los nódulos polimetálicos, los sulfuros y las cortezas de ferromanganeso con alto contenido de cobalto. La Autoridad, que tiene su sede en Kingston (Jamaica), se creó en 1994, cuando la Convención entró en vigor, y es operacional desde 1996. Toda controversia que pueda surgir en relación con las actividades llevadas a cabo en los fondos marinos se someten a la Sala de Controversias de los Fondos Marinos, compuesta por 11 miembros, que fue establecida por el Tribunal Internacional del Derecho del Mar (véase infra).
Los límites exteriores de las plataformas continentales nacionales definen el límite de la zona internacional de los fondos marinos. Cada Estado ribereño tiene jurisdicción sobre su plataforma continental, que en ciertas condiciones llega a 200 millas marinas. Pero, en algunas situaciones, un Estado ribereño puede llevar el límite exterior de su plataforma continental todavía más hacia alta mar. En tales casos el Estado debe presentar una exposición a otro órgano creado por la Convención, la Comisión de Límites de la Plataforma Continental. La Comisión, que celebró su primer período de sesiones en 1997, supervisa el establecimiento de los límites exteriores de la plataforma continental más allá de las 200 millas marinas y hace recomendaciones a los Estados ribereños. Sobre la base de esas recomendaciones, los Estados ribereños determinan los límites exteriores definitivos y obligatorios de su plataforma continental ampliada.



Solución de controversias


La Convención estableció un mecanismo obligatorio para la solución de controversias relativas al derecho del mar. Cuando los Estados Partes no pueden resolver por sí solo las controversias derivadas de la aplicación de la Convención, están obligados a seguir ciertos procedimientos definidos en la Convención, como es el recurso al Tribunal Internacional del Derecho del Mar. El Tribunal, cuya sede se encuentra en Hamburgo (Alemania), es operacional desde 1996, dos años después de la entrada en vigor de la Convención.



Las Naciones Unidas y el derecho del mar

Complementan la Convención dos acuerdos que tratan de la explotación minera de los fondos marinos y de las especies de peces transzonales y peces altamente migratorios. La Convención está también reforzada por diversos tratados y acuerdos multilaterales especializados, aprobados por las Naciones Unidas y sus organismos y programas especializados, como la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, la Organización Marítima Internacional, la Organización Internacional del Trabajo y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, que abarcan diferentes aspectos de los asuntos oceánicos y el derecho del mar. Dentro de la Oficia de Asuntos Jurídicos de las Naciones Unidas, la División de Asuntos Oceánicos y del Derecho del Mar sirve como secretaría de la Convención. Presta servicios a las Reuniones de los Estados Partes y trata de contribuir a la aceptación y a una comprensión más amplia de la Convención y de su aplicación proporcionando información, asesoramiento y asistencia a los Estados y a las organizaciones intergubernamentales. La División sigue todas las novedades relativas a la Convención y a los asuntos oceánicos y el derecho del mar en general, e informa cada año al respecto a la Asamblea General de las Naciones Unidas. También formula recomendaciones a la Asamblea y a otros foros intergubernamentales. La División mantiene un sistema de información muy completo y una biblioteca de referencia sobre el derecho del mar y los asuntos oceánicos, incluidos las legislaciones nacionales y los tratados sobre las fronteras marítimas. Participa en programas pedagógicos y de formación destinados a fomentar la capacidad a nivel nacional y regional.



El sitio en la Web de la División tiene la siguiente dirección: www.un.org/Depts/los/index.htm.



El vigésimo aniversario: 1982-2002

Han pasado 20 años desde que la Convención se abrió a la firma en Montego Bay (Jamaica) el 10 de diciembre de 1982. Para conmemorar ese acontecimiento, la Asamblea General de las Naciones Unidas ha decidido dedicar dos días de sesiones plenarias, el 9 y 10 de diciembre de 2002, a debates sobre el tema “Los océanos y el derecho del mar” y a la celebración del vigésimo aniversario. En la Sala de la Asamblea General tendrá lugar una ceremonia especial para celebrar las aportaciones de las muchas personas que contribuyeron a dar vida a la Convención y sin cuyos conocimientos, visión, dedicación y esfuerzos incansables nunca hubiera visto la luz este instrumento innovador.
La Convención sobre el Derecho del Mar es un modelo para los tratados internacionales destinados a salvaguardar los recursos comunes del mundo y a reglamentar la utilización de la alta mar para el bien colectivo de todos los pueblos.

Fuente:
División de Noticias y Medios de Información del Departamento de Información Pública, © Las Naciones Unidas 2002

Océanos

Océanos y Mares
Llamamos océanos a las grandes masas de agua que separan los continentes. Son cinco. El más extenso es el Pacífico, que con sus 180 millones de km2 supera en extensión al conjunto de los continentes. Los otros cuatro son el Atlántico, el Indico, el Antártico o Austral y el Artico.
Dentro de los océanos se llama mares a algunas zonas cercanas a las costas, situados casi siempre sobre la plataforma continental, por tanto con profundidades pequeñas, que por razones históricas o culturales tienen nombre propio.


Relieve del fondo oceánico

La profundidad media de los océanos es de unos cuatro o cinco kilómetros que comparados con los miles de km que abarcan nos hacen ver que son delgadas capas de agua sobre la superficie del planeta. Pero la profundidad es muy variable dependiendo de la zona:


Plataforma continental.- Es la continuación de los continentes por debajo de las aguas, con profundidades que van desde 0 metros en la línea de costa hasta unos 200 m. Ocupa alrededor del 10% del área océanica. Es una zona de gran explotación de recursos petrolíferos, pesqueros, etc.

Talud.- Es la zona de pendiente acentuada que lleva desde el límite de la plataforma hasta los fondos oceánicos. Aparecen hendidos, de vez en cuando, por cañones submarinos tallados por sedimentos que resbalan en grandes corrientes de turbidez que caen desde la plataforma al fondo oceánico.

Fondo oceánico.- Con una profundidad de entre 2000 y 6000 metros ocupa alrededor del 80% del área oceánica.

Cadenas dorsales oceánicas.- Son levantamientos alargados del fondo oceánico que corren a lo largo de más de 60 000 km. En ellas abunda la actividad volcánica y sísmica porque corresponden a las zonas de formación de las placas litosféricas en las que se está expandiendo el fondo oceánico.

Cadenas de fosas abisales.- Son zonas estrechas y alargadas en las que el fondo oceánico desciende hasta más de 10 000 m de profundidad en algunos puntos. Son especialmente frecuentes en los bordes del Océano Pacífico. Con gran actividad volcánica y sísmica porque corresponden a las zonas en donde las placas subducen hacia el manto







Temperatura




En los océanos hay una capa superficial de agua templada (12º a 30ºC), que llega hasta una profundidad variable según las zonas, de entre unas decenas y 400 o 500 metros. Por debajo de esta capa el agua está fría con temperaturas de entre 5º y -1ºC. Se llama termoclina al límite entre las dos capas. El Mediterráneo supone una excepción a esta distribución de temperaturas porque sus aguas profundas se encuentran a unos 13ºC. La causa hay que buscarla en que está casi aislado al comunicar con el Atlántico sólo por el estrecho de Gibraltar y por esto se acaba calentando todo la masa de agua.
El agua está más cálida en las zonas ecuatoriales y tropicales y más fría cerca de los polos y, en las zonas templadas. Y, también, más cálida en verano y más fría en invierno.



Corrientes marinas

Las aguas de la superficie del océano son movidas por los vientos dominantes y se forman unas gigantescas corrientes superficiales en forma de remolinos.
El giro de la Tierra hacia el Este influye también en las corrientes marinas, porque tiende a acumular el agua contra las costas situadas al oeste de los océanos, como cuando movemos un recipiente con agua en una dirección y el agua sufre un cierto retraso en el movimiento y se levanta contra la pared de atrás del recipiente. Así se explica, según algunas teorías, que las corrientes más intensas como las del Golfo en el Atlántico y la de Kuroshio en el Pacífico se localicen en esas zonas.
Este mismo efecto del giro de la Tierra explicaría las zonas de afloramiento que hay en las costas este del Pacífico y del Atlántico en las que sale agua fría del fondo hacia la superficie. Este fenómeno es muy importante desde el punto de vista económico, porque el agua ascendente arrastra nutrientes a la superficie y en estas zonas prolifera la pesca. Las pesquerías de Perú, Gran Sol (sur de Irlanda) o las del Africa atlántica se forman de esta manera.
En los océanos hay también, corrientes profundas o termohalinas en la masa de agua situada por debajo de la termoclina. En estas el agua se desplaza por las diferencias de densidad. Las aguas más frías o con más salinidad son más densas y tienden a hundirse, mientras que las aguas algo más cálidas o menos salinas tienden a ascender. De esta forma se generan corrientes verticales unidas por desplazamientos horizontales para reemplazar el agua movida. En algunas zonas las corrientes profundas coinciden con las superficiales, mientras en otras van en contracorriente.
Las corrientes oceánicas trasladan grandes cantidades de calor de las zonas ecuatoriales a las polares. Unidas a las corrientes atmosféricas son las responsables de que las diferencias térmicas en la Tierra no sean tan fuertes como las que se darían en un planeta sin atmósfera ni hidrosfera. Por esto su influencia en el clima es tan notable.

Olas, mareas y corrientes costeras.


Las olas son formadas por los vientos que barren la superficie de las aguas. Mueven al agua en cilindro, sin desplazarla hacia adelante, pero cuando llegan a la costa y el cilindro roza en la parte baja con el fondo inician una rodadura que acaba desequilibrando la masa de agua, produciéndose la rotura de la ola. Los movimientos sísmicos en el fondo marino producen, en ocasiones gigantescas olas llamadas tsunamis.






Las mareas tienen una gran influencia en los organismos costeros que tienen que adaptarse a cambios muy bruscos en toda la zona intermareal: unas horas cubiertas por las aguas marinas y azotadas por las olas seguidas de otras horas sin agua o, incluso en contacto con aguas dulces, si llueve. Además, en algunas costas, por la forma que tienen, se forman fuertes corrientes de marea, cuando suben y bajan las aguas, que arrastran arena y sedimentos y remueven los fondos en los que viven los seres vivos.


En la cercanía del litoral se suelen producir corrientes costeras de deriva, muy variables según la forma de la costa y las profundidades del fondo, que tienen mucho interés en la formación de playas, estuarios y otros formas de modelado costero.

La energía liberada por las olas en el choque continuo con la costa, las mareas y las corrientes tienen una gran importancia porque erosionan y transportan los materiales costeros, hasta dejarlos sedimentados en las zonas más protegidas. En la formación de los distintos tipos de ecosistemas costeros: marismas, playas, rasas mareales, dunas, etc. también influyen de forma importante los ríos que desemboquen en el lugar y la naturaleza de las rocas que formen la costa.

Biomas Mundiales

Desierto

El desierto se desarrolla en regiones con menos de 200 mm de lluvia anual. Lo característico de estas zonas es:

la escasez de agua y las lluvias muy irregulares que, cuando caen, lo hacen torrencialmente. Además la evaporación es muy alta por lo que la humedad desaparece muy pronto.
la escasez de suelo que es arrastrado por la erosión del viento, favorecida por la falta de vegetación
Son poco productivos (menos de 50 g de C por m2 y año) y su productividad depende proporcionalmente de la lluvia que cae.
Algunos desiertos son cálidos, como el del Sahara, mientras que otros son fríos como el de Gobi. En algunos la lluvia es prácticamente inexistente, como en el de Atacama, en la cordillera de los Andes. Atacama está rodeado de altas montañas que bloquean la entrada de humedad desde el mar, porque se produce el efecto Foehn. Otro mecanismo climático que forma desiertos en zonas cercanas a las costas es el ascenso de corrientes marinas frías cerca de los bordes continentales occidentales de Africa y América del Sur. El agua fría baja la temperatura del aire y son lugares en donde el aire desciende y no sopla hacia tierra. En el mar serán frecuentes las nieblas, pero en la tierra cercana no lloverá.
Vegetación :
La vegetación se encuentra muy espaciada y las plantas suelen tener mecanismos repelentes para asegurar que en su cercanía no se sitúan otros ejemplares.
Hay cuatro formas principales de vida vegetal adaptadas al desierto:
Plantas que sincronizan sus ciclos de vida con los periodos de lluvia y crecen sólo cuando hay humedad. Cuando llueve con intensidad suficiente, sus semillas germinan y con gran rapidez crecen las plantas y forman vistosas flores. En horas o días superficies desnudas se cubren de un mosaico de colores. Los insectos son atraídos por el brillante colorido de las flores y las polinizan al viajar de unas a otras. Muchos de estos insectos poseen también unos ciclos vitales muy cortos, adaptados a los de las plantas de las que se alimentan.
Matorrales de largas raíces que penetran en el suelo hasta llegar a la humedad. Se desarrollan especialmente en desiertos fríos. Sus hojas se suelen caer antes que la planta se marchite totalmente y de esta forma pasa a un estado de vida latente, hasta que vuelva a haber humedad en el subsuelo.
Plantas que acumulan agua en sus tejidos. Son de formas suculentas, como los cactus o las euforbias y tienen paredes gruesas, púas y espinas para protegerse de los fitófagos. Su rigidez es otra forma de protegerse contra la desecación producida por el viento. Microflora, como algas, musgos y líquenes, que permanecen latentes hasta que se producen buenas condiciones para su desarrollo.

Vida animal y humana

La vida animal también ha desarrollado adaptaciones muy específicas para sobrevivir en un medio tan seco. Las excreciones de los animales que viven en el desierto contienen muy poca agua y muchos son capaces de obtener agua de los alimentos. Son de hábitos de vida nocturnos y durante el día permanecen en cuevas y madrigueras bajo tierra.
El hombre ha desarrollado culturas que, con mucho ingenio, le han permitido vivir en los límites de los desiertos o en las mismas zonas desérticas.
Cuando el terreno desértico se riega, en los lugares en los que los suelos son adecuados, puede convertirse en uno de los sistemas agrícolas más productivos. Pero la puesta en cultivo de los terrenos áridos suele traer problemas de agotamiento de las fuentes de agua y salinización, como sucedió en las antiguas culturas mesopotámicas, si no se aplican sistemas para evitar esta dificultad. Para su explotación hay que conocer bien como funciona el ecosistema y actuar en consecuencia.

La tundra
se encuentra junto a las zonas de nieves perpetuas. La dureza del clima no permite la existencia de árboles. Su suelo -permafrost- está helado permanentemente, excepto un breve deshielo superficial en los dos meses más calurosos. Las temperaturas medias oscilan entre - 15ºC y 5ºC y las precipitaciones son escasas: unos 300 mm al año. En el ecosistema de tundra los factores limitantes son la temperatura y la escasez de agua.

La tundra ártica, en el hemisferio Norte, es la más extensa (unos 20 000 km2) y forma un cinturón que cruza América y Eurasia, inmediatamente al sur del casquete de hielos del Artico entre las nieves perpetuas y los bosques de coníferas.. Las llamadas tundras alpinas se sitúan en las altas montañas, por debajo de las zonas glaciares. En el hemisferio Sur no existe, prácticamente, tundra al ser un hemisferio ocupado en su mayor parte por el océano. Solo la Península Antártica corresponde a este tipo de bioma.
En las pocas semanas de deshielo superficial se forman charcas y todo tipo de humedales ya que la capa inferior del suelo al permanecer helada es impermeable e impide que el agua percole. Estas zonas pantanosas son ideales para el desarrollo de los insectos y en verano recubren la tundra gigantescas nubes de mosquitos.

Suelo y vegetación
El suelo es muy pobre y el manto vegetal es delgado, pero de los más resistentes del mundo. Está formado por líquenes, gramíneas y juncos. En pocas semanas, aprovechando el corto verano, germinan, se desarrollan y se reproducen.

Vida animal
Las vida animal presenta un gran interés. Por una parte, como se ha comentado, abundan los insectos en la época de deshielo. La unión de grandes cantidades de insectos y la proliferación de las plantas hace que sea un lugar ideal para la nidificación de un gran número de aves migratorias. Acuden aquí desde todo el mundo y en pocas semanas se alimentan de insectos y semillas con gran intensidad, aprovechando además la larga duración del día ártico. En poco tiempo pueden cebar a sus crías acortando el tiempo de este peligroso periodo de sus vidas. Grullas, ánsares, cisnes, limnícolas (correlimos, zarapitos, archibebes, …) y un largo etcétera de especies de aves crían en la tundra.
Entre los fitófagos (consumidores primarios) se encuentran el reno, el buey almizclero, el lobo, la liebre ártica, los ánsares, las limnícolas y el lemming. De ellos se alimentan el halcón gerifalte y el búho nival, el zorro ártico y, por encima de todos, el oso polar. En el litoral hay abundancia de focas, nutrias y otros mamíferos marinos

Impactos ambientales
El impacto del hombre sobre este ecosistema está muy unido, en la actualidad, a la explotación de recursos petrolíferos y minerales; e irá aumentando en los próximos años, si no se controla adecuadamente.


El bosques de coníferas de la taiga


La taiga es el bosque que se desarrolla al Sur de la tundra. En ella abundan las coníferas (Picea, abetos, alerces y pinos) que son árboles que soportan las condiciones de vida -relativamente frías y extremas- de esas latitudes y altitudes, mejor que los árboles caducifolios. El suelo típico de la taiga es el podsol.
Ocupa una franja de más de 1500 km de anchura a lo largo de todo el hemisferio Norte, a través de América del Norte, Europa y Asia. También hay parcelas más pequeñas de este tipo de bosque en las zonas montañosas.
El ecosistema de la taiga está condicionado por dos factores:
Las bajas temperaturas durante la mayor parte del año. Se alcanzan temperaturas inferiores a - 40ºC en el invierno, y el periodo vegetativo, en el que las plantas pueden crecer, sólo dura unos tres o cuatro meses;
La escasez de agua. No llueve mucho -entre 250 y 500 mm anuales-, y además el agua permanece helada muchos meses, por lo que no está disponible para las plantas.

Vegetación
La vegetación dominante en la taiga es el bosque de coníferas. En las zonas de clima más duro el bosque es muy uniforme y puede estar formado exclusivamente por una sola clase de árbol. Las hojas en forma de aguja de las coníferas les permiten soportar bien las heladas y perder poca agua. Además, el ser de hoja perenne les facilita el que cuando llega el buen tiempo pueden empezar inmediatamente a hacer fotosíntesis, sin tener que esperar a formar la hoja. En las zonas de clima mas suave el bosque es mixto de coníferas y árboles de hoja caduca (chopos, álamos, abedules, sauces, etc.)
Vida animal
Los animales que viven en la taiga tienen que estar adaptados a las duras condiciones invernales. Algunos son especies migratorias y otros resisten el frío encerrándose en sus madrigueras en un estado de hibernación que les permite pasar esos meses encerrados, con muy poco gasto de energía
Bosque templado de hoja caduca

Se sitúa en zonas con climas más suaves que el bosque de coníferas. Se extiende al sur de la taiga en el hemisferio norte, en amplias extensiones de América y Eurasia. En el hemisferio Sur sólo está representado en estrechas franjas del Sur de América, Nueva Zelanda y Australia. También se encuentra en las zonas bajas de las regiones montañosas de latitudes cálidas.
El clima en las zonas templadas es muy variable, con las cuatro estaciones del año bien marcadas y alternancia de lluvias, periodos secos, tormentas, etc. Las precipitaciones varían entre 500 y 1000 mm al año. Los suelos son ricos porque la meteorización es alta y la actividad biológica también.
Vegetación
Las especies de árboles que forman el bosque son muy numerosas. Hayas y robles, junto a castaños, avellanos, arces, olmos, etc. son los más frecuentes en la península Ibérica con un sotobosque formado por rosales, zarzas, brezos, etc.

Vida animal
La fauna es rica y variada. Muchos insectos y otros animales viven en el suelo y alimentan a un gran número de aves. También los anfibios, reptiles y mamíferos son muy abundantes

Bosque Mediterráneo

Lo encontramos en las regiones de clima mediterráneo con veranos muy calurosos e inviernos templados, en las que la lluvia es de alrededor de 500 mm anuales y cae con gran irregularidad y torrencialmente.

Es típico de toda la franja que rodea al Mediterráneo y de algunos lugares de California y Africa del Sur. En la Península Ibérica ocupa amplias áreas, a veces mezclándose con el bosque caducifolio.

Vegetación

Las especies arbóreas suelen ser de hoja perenne, pequeña y coriácea para soportar mejor las sequías estivales. Encina y alcornoque, acompañados de acebuches, quejigos, algarrobos, etc. son los principales árboles de este tipo de bosque. Por debajo de estos árboles proliferan las plantas aromáticas como romeros, salvias, lavanda, etc. y el boj, madroños, lentisco, jaras, etc.

Vida animal

La fauna es rica y variada e incluye todo tipo de animales.
El ecosistema de bosque mediterráneo es muy sensible a la desertización si se destruye su cubierta vegetal. Las lluvias torrenciales arrastran el suelo con facilidad y se erosiona con gran rapidez.
La dehesa es un ecosistema único, típico de extensas zonas de la península Ibérica, en el que la acción humana ha modificado el bosque mediterráneo llegando a un equilibrio ideal para la explotación de recursos: madera, ganadería, etc. Además es un magnífico lugar de reposo y alimentación de las aves migratorias.


Praderas


Las praderas se desarrollan en zonas con precipitaciones entre los 250 y 600 mm anuales.. Es decir entre las de desiertos y las de bosques. Estas cifras pueden variar dependiendo de la temperatura y de la capacidad del suelo para mantener el agua y en las zonas tropicales encontramos praderas en lugares que tienen hasta 1200 mm de precipitación anual, porque caen sólo en una estación, y el resto del año no hay humedad suficiente para mantener el arbolado.
La forma de vegetación dominante son diversas gramíneas, que van desde pequeñas hierbas hasta especies de mayor porte, que llegan a alcanzar los 2,50 m. Suele haber distintas especies según la temperatura dominante; y también se encuentra algo de matorral y árboles, sobre todo formando cinturones a lo largo de los cursos de agua. En la sabana tropical africana hay abundantes árboles, con forma de sombrilla, distribuidos por toda ella.
El nombre de estepa se suele reservar a las praderas propias de regiones templadas o frías en las que las temperaturas son muy extremas y las lluvias escasas y mal repartidas en el tiempo.
Su suelo es característico y distinto del que se encuentra en el bosque, aunque procedan de la misma roca madre. Acumula mucho humus porque la gran cantidad de materia orgánica que aportan las hierbas al suelo (tienen vida corta) se descompone rápidamente formando humus. Los suelos negros de pradera (chernoziem) están entre los mejores para cultivar maíz y trigo.
El fuego juega un importante papel en el mantenimiento de la vegetación de pradera en los climas cálidos y húmedos, impidiendo que el bosque se apodere de esos terrenos.
La presencia de grandes herbívoros es un rasgo característico de estos biomas. Según el continente pueden ser bisontes, antílopes o canguros, u otros tipos de ramoneadores, pero la función ecológica que juegan todos ellos es equivalente.
Cuando las praderas se usan como pastos naturales para el ganado doméstico con frecuencia se da sobrepastoreo y exceso de labranza. De esta forma muchas praderas se han desertizado por la actividad humana.



El bosque tropical: La Selva

En las zonas tropicales y ecuatoriales encontramos distintos tipos de bosques porque aunque todas las regiones cercanas al ecuador tienen en común el ser calurosas, hay grandes diferencias de regímenes de lluvias de unas a otras por lo que se forman bosques muy diferentes
La pluviselva o bosque tropical húmedo es típica de lugares con precipitación abundante y está formada por plantas de hoja perenne, ancha. La selva amazónica es el representante más extenso de este tipo de bioma, aunque se encuentra también en Africa y Asia. Es un ecosistema con una gran riqueza y variedad de especies y de gran interés porque de esta gran biodiversidad se pueden obtener muchos recursos: alimentos, medicinas, sustancias de interés industrial, etc. El suelo de la selva es sorprendentemente débil y pobre en comparación con la riqueza de vida que soporta. La explicación es que la mayor parte de los nutrientes se encuentran en los seres vivos y no en el suelo. Cuando este ecosistema es destruido, por la tala o los incendios, su recuperación es imposible o muy difícil, porque el suelo desnudo se hace costroso y duro con gran rapidez proceso de laterización. Por otra parte, al ser un suelo tan pobre, no es apto para la agricultura, porque en tres o cuatro cosechas pierde sus nutrientes.

Vegetación
En la pluviselva típica las plantas son de hoja perenne, pero hay un bosque tropical de hoja caduca en lugares en los que las estaciones son más marcadas, por ejemplo en zonas montañosas del trópico.
El bosque tropical espinoso o seco crece en zonas tropicales con poca pluviosidad (unos 400 mm). Está formado por plantas con muchas espinas que pierden la hoja en la estación seca y que se disponen en grupos rodeados por zonas carentes de arbolado.
El manglar es típico de los estuarios de los grandes ríos y de zonas costeras. La especie vegetal característica de este ecosistema es el mangle, un árbol muy singular que crece sobre el agua. Sus largas raíces se hunden en el fondo de arenas y limos y sostienen a la planta por encima del agua. Es un ecosistema de mucho interés para el mantenimiento de la variedad de poblaciones de peces, porque muchas especies hacen sus puestas entre las raíces de los mangles y ahí crecen los alevines.





Impacto Ambiental

Impactos ambientales de la agricultura moderna




La agricultura siempre ha supuesto un impacto ambiental fuerte. Hay que talar bosques para tener suelo apto para el cultivo, hacer embalses de agua para regar, canalizar ríos, etc. La agricultura moderna ha multiplicado los impactos negativos sobre el ambiente. La destrucción y salinización del suelo, la contaminación por plaguicidas y fertilizantes, la deforestación o la pérdida de biodiversidad genética, son problemas muy importantes a los que hay que hacer frente para poder seguir disfrutando de las ventajas que la revolución verde nos ha traído.



Los principales impactos negativos son:



a) Erosión del suelo

La destrucción del suelo y su pérdida al ser arrastrado por las aguas o los vientos suponen la pérdida, en todo el mundo, de entre cinco y siete millones de hectáreas de tierra cultivable cada año, según datos de la FAO de 1996. El mal uso de la tierra, la tala de bosques, los cultivos en laderas muy pronunciadas, la escasa utilización de técnicas de conservación del suelo y de fertilizantes orgánicos, facilitan la erosión. En la península Ibérica la degradación de los suelos es un problema de primera importancia.
En los lugares con clima seco el viento levanta de los suelos no cubiertos de vegetación o de los pastizales sobreexplotados, grandes cantidades de polvo que son la principal fuente de contaminación del aire por partículas en estos lugares.



b) Salinización y anegamiento de suelos muy irrigados

Cuando los suelos regados no tienen un drenaje suficientemente bueno se encharcan con el agua y cuando el agua se evapora, las sales que contiene el suelo son arrastradas a la superficie. Según datos de la FAO casi la mitad de las tierras de regadío del mundo han bajado su productividad por este motivo y alrededor de 1,5 millones de hectáreas se pierden cada año.



c) Uso excesivo de fertilizantes y plaguicidas

Los fertilizantes y pesticidas deben ser usados en las cantidades adecuadas para que no causen problemas. En muchos lugares del mundo su excesivo uso provoca contaminación de las aguas cuando estos productos son arrastrados por la lluvia. Esta contaminación provoca eutrofización de las aguas, mortandad en los peces y otros seres vivos y daños en la salud humana.
Especialmente difícil de solucionar es la contaminación de las aguas subterráneas con este tipo de productos. Muchos acuíferos de las zonas agrícolas se han contaminado con nitratos hasta un nivel peligroso para la salud humana, especialmente para los niños.
Un ejemplo especialmente dramático ha sido el del mar de Aral.
Al mismo tiempo, en otros países, el uso de cantidades demasiado pequeñas de fertilizantes disminuye los nutrientes del suelo, con lo que contribuye a su degradación.



d) Agotamiento de acuíferos

En las zonas secas y soleadas se obtienen excelentes rendimientos agrícolas con el riego y en muchos lugares, pro ejemplo en los conocidos invernaderos de Almería, se acude a las aguas subterráneas para regar. Pero los acuíferos han tardado en formarse decenas de años y cuando se les quita agua en mayor cantidad que la que les llega se van vaciando. Por este motivo las fuentes que surgían se secan, desaparecen humedales tradicionales en esa zona, y si están cerca del mar el agua salada va penetrando en la bolsa de agua, salinizándola, hasta hacerla inútil para sus usos agrícolas o para el consumo humano.



e) Pérdida de diversidad genética

En la agricultura y ganadería tradicionales había un gran aislamiento geográfico entre los agricultores y ganaderos de unas regiones y otras y por eso, a lo largo de los siglos, fueron surgiendo miles de variedades de cada planta o animal domesticado.
Esto supone una gran riqueza genética que aprovechaban los que hacían la selección de nuevas variedades. Su trabajo consiste, en gran parte en cruzar unas variedades con otras para obtener combinaciones genéticas que unan ventajas de todas ellas. Si se quiere conseguir una planta de trigo apta para un clima frío, que tenga el tallo corto y sea resistente a unas determinadas enfermedades, los genetistas buscaban las variedades que poseían alguna de esas características y las iban entrecruzando entre sí hasta obtener la que reunía todas.
En la actualidad cuando una variedad es muy ventajosa, la adoptan los grandes cultivadores de todo el mundo, porque así pueden competir económicamente en el mercado mundial. El resultado es que muchas variedades tradicionales dejan de cultivarse y se pierden si no son recogidas en bancos de semillas o instituciones especiales.
Por otra parte, la destrucción de bosques, pantanos, etc. para dedicar esos terrenos a la agricultura provoca la desaparición de un gran número de ecosistemas.
También la agricultura moderna ha introducido el monocultivo, práctica en la que enormes extensiones de terreno se cultivan con una sola variedad de planta. Esto supone un empobrecimiento radical del ecosistema, con la consiguiente pérdida de habitats y de especies.

f) Deforestación

Alrededor de 14 millones de hectáreas de bosques tropicales se pierden cada año. Se calcula que la quema de bosques para dedicarlos a la agricultura es reponsable del 80% al 85% de esta destrucción.
La agricultura moderna no es la principal responsable de esta deforestación, porque sus aumentos de producción se han basado mucho más en obtener mejores rendimientos por hectárea cultivada que en poner nuevas tierras en cultivo. De hecho, en España, por ejemplo, todos los años disminuye la extensión de las tierras cultivadas cuando muchas de ellas son abandonadas por su baja productividad.
La principal causa de destrucción del bosque es la agricultura de subsistencia de muchas poblaciones pobres de los países tropicales. Estos agricultores queman los bosques y la superficie así conseguida, gracias al abono de las cenizas, les permite obtener unas pocas cosechas, hasta que el terreno se empobrece tanto en nutrientes que se hace improductivo y deben acudir a otro lugar para quemar de nuevo otra porción de selva y repetir el proceso.

g) Consumo de combustibles fósiles y liberación de gases invernadero

La agricultura moderna gasta una gran cantidad de energía, como comentamos en las páginas anteriores, para producir los alimentos. Esto significa un elevado consumo de petróleo y otros combustibles y la emisión a la atmósfera de gran cantidad de CO2, con el consiguiente efecto invernadero. A la vez la quema de bosques y de pastizales es responsable muy principal del aumento de CO2 y de óxidos de nitrógeno en la atmósfera.

Situacion de los Bosques

Resumen Ejecutivo


En la Situación de los bosques del mundo 1997 (SOFO 1997) se informa sobre el estado actual de los bosques mundiales, los principales acontecimientos del período de referencia (1995&endash;97), las tendencias recientes y orientaciones futuras del sector forestal. Las exigencias hacia este sector son hoy en día complejas y desafiantes, y es más vivo que nunca el debate sobre el cometido de los bosques en la sociedad: su objetivo, sus prestaciones y sus beneficiarios.

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD), que se celebró en Rio de Janeiro en junio de 1992, impulsó y promovió la adopción de actividades internacionales en los bosques mundiales, lo que dio lugar a la creación, en abril de 1995, del Grupo Intergubernamental sobre los Bosques (GIB) por la Comisión de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible. El cometido del GIB es seguir de cerca las recomendaciones de la CNUMAD sobre una ordenación forestal sostenible y fomentar un consenso internacional sobre cuestiones clave referentes a los bosques. La labor del GIB, junto con la que desarrollan las organizaciones internacionales, los gobiernos nacionales, las organizaciones no gubernamentales y el sector privado, constituye una actividad forestal internacional que no tiene precedentes.

Las tendencias de orden económico, político, demográfico y social determinan la ordenación de los bosques e influyen en la formulación de políticas forestales nacionales y en los arreglos institucionales. Los cambios demográficos, tanto el tamaño cada vez mayor de la población del mundo como su creciente urbanización, han tenido, y seguirán teniendo, grandes repercusiones en la cubierta forestal y en la situación de los bosques, en la demanda de productos forestales, madereros y no madereros, y en la capacidad de los bosques de cumplir sus funciones ecológicas esenciales. Entre las tendencias políticas y económicas que afectan al sector forestal están: la descentralización, la privatización, la liberalización del comercio y la globalización de la economía mundial; así como un crecimiento económico, empañado por un desnivel cada vez más pronunciado entre la población rica y pobre de muchos países.

En el SOFO 1997 se presenta nueva información sobre la cubierta forestal mundial, y concretamente sobre la superficie de los bosques en 1995; los cambios habidos desde 1990, y las estimaciones revisadas de la variación de la cubierta forestal entre 1980 y 1990, datos todos ellos procedentes del programa de la Evaluación de los recursos forestales (ERF) de la FAO. Se estima que la superficie mundial de bosques, naturales y plantados, ha alcanzado en 1995 los 3 454 millones de hectáreas, de las cuales algo más de la mitad corresponde a países en desarrollo.

Entre 1990 y 1995, se registró una pérdida neta estimada en 56,3 millones de hectáreas de bosques en todo el mundo, lo que entraña una reducción de 65,1 millones de hectáreas en los países en desarrollo, compensada en parte por un aumento de 8,8 millones de hectáreas en los países desarrollados.Teniendo en cuenta sólo los bosques naturales de los países en desarrollo, que es donde más deforestación se está produciendo, las nuevas estimaciones indican que:

la pérdida anual de bosques naturales entre 1980&endash;90 fue inferior a la estimación hecha anteriormente en la ERF 1990 (15,5 millones ha frente a 16,3 millones ha); y

la pérdida anual de bosques naturales durante el período de 1990&endash;95 fue inferior a la del período de 1980&endash;90 (13,7 millones ha en comparación con 15,5 millones ha).

Dicho brevemente, aunque la deforestación sigue siendo notable en los países en desarrollo, la tasas de pérdidas entre 1980 y 1990 parecen haber sido inferiores a las estimadas anteriormente, y se han reducido desde entonces.

Está habiendo deforestación y degradación en zonas áridas y de montaña que poseen ya una cubierta forestal limitada y son entornos frágiles expuestos a la erosión de los suelos y otras formas de degradación, y donde las comunidades pobres dependen mucho de los bosques para su alimentación, sus combustibles y sus ingresos. Los bosques higrofíticos tropicales y los bosques tropicales húmedos, que tienen importancia económica y social local y significación mundial para la conservación de la diversidad biológica y la regularización del clima, están también experimentando un cambio rápido.



De la información reciente disponible sobre la naturaleza y las causas de las variaciones de la cubierta forestal en las zonas tropicales se desprende que la expansión de la agricultura de subsistencia en África y Asia y los grandes programas de desarrollo económico, en especial, los de reasentamiento, agricultura e infraestructura, son factores clave que contribuyen considerablemente a la modificación de la cubierta forestal. Aunque las operaciones de aprovechamiento maderero no son por lo general causa directa de deforestación, en algunas zonas pueden ser un factor que la favorezca por la construcción de carreteras que hacen accesibles a los colonizadores agrícolas zonas antes remotas. Entre las causas de degradación forestal están la excesiva recolección de leña, el sobre pastoreo, los incendios y el sobreaprovechamiento y las malas prácticas de aprovechamiento de madera.



Se prevé que en las décadas venideras las presiones para aumentar la producción de alimentos llevarán a una transformación constante de tierras forestales para destinarlas a la agricultura en muchos países en desarrollo, especialmente en el África al sur del Sahara y en América Latina, donde otras opciones para subvenir a las necesidades alimentarias son limitadas.



Mientras ha venido reduciéndose constantemente la superficie forestal mundial, ha habido un aumento continuo en la demanda de productos forestales. Las estadísticas más recientes de la FAO sobre productos forestales, que dan cifras hasta 1994 inclusive, indican que el consumo mundial de madera aumentó un 36 por ciento entre 1970 y 1994.



La demanda de leña, que es la fuente principal o única de energía doméstica para dos quintas partes de la población mundial, sigue aumentando un 1,2 por ciento anual. Un 90 por ciento aproximadamente de la leña mundial se produce y utiliza en los países en desarrollo. En cambio, los países desarrollados contribuyen con más del 70 por ciento de la producción y el consumo total mundial de productos madereros industriales. Mientras la tasa de consumo en los países desarrollados se ha estabilizado, sigue, sin embargo, aumentando en los países en desarrollo.



Para proveer a sus necesidades de madera, son muchos los países que tienen una mayor dependencia de las plantaciones y en algunos lugares de la silvicultura en explotaciones agrícolas y de los sistemas agroforestales. En Asia, Oceanía y América del Sur está aumentando rápidamente la disponibilidad de madera procedente de plantaciones. La superficie de las plantaciones en los países en desarrollo, por no hablar de otros, se ha duplicado, pasando de 40 millones de ha en 1980 a más de 80 millones de ha en 1995.



Un procesamiento más eficaz, un incremento del reciclaje y un mayor empleo de residuos han permitido a las industrias forestales aumentar considerablemente la fabricación de productos con un aumento proporcionalmente menor de materia prima. Entre otras importantes tendencias recientes están las siguientes: diversificación de los insumos de materia prima, expansión de las líneas de productos, y desarrollo de unas tecnologías industriales más favorables al medio ambiente.



El comercio internacional de productos forestales, que actualmente responde por el 6 a un 8 por ciento de la producción mundial de madera rolliza, con un valor estimado de 114 000 millones dólares EE.UU., sigue creciendo en importancia económica. Los países desarrollados dominan el comercio mundial de productos forestales, pues les corresponde un 80 por ciento del valor tanto de las exportaciones como de las importaciones, pero hay regiones de los países en desarrollo, especialmente Asia y América Latina, que se están volviendo cada vez más importantes. Los recientes acuerdos regionales de comercio han contribuido a diversificar el intercambio y a aumentar el comercio intrarregional.



Han surgido preocupaciones sobre si la demanda futura de productos forestales podría cubrirse de forma sostenible, ante el aumento de la demanda a nivel mundial y la reducción de la superficie forestal. De los resultados provisionales de un estudio prospectivo mundial de la FAO sobre tendencias para el año 2010 se desprende que debería haber suficiente madera para satisfacer la demanda mundial hasta esas fechas. La suficiencia a largo plazo de la oferta dependerá de una ordenación sostenible de los recursos forestales. Se prevé que el comercio de productos forestales aumente, y habrá que compensar los grandes déficit madereros proyectados para Asia y aliviar la rígida oferta de maderas blandas prevista en los Estados Unidos. Algunos países en desarrollo tropezarán, no obstante, con dificultades a la hora de cubrir sus necesidades de productos de madera industrial por su falta de capacidad de importación, y tendrán déficit de productos no comercializables, como la leña. Según las proyecciones mundiales se presuponen una recuperación y un reciclaje crecientes de papel y cartón y una dependencia mayor de las plantaciones por lo que se refiere a la producción de madera. Estudios de la FAO que están en marcha sobre proyecciones de la oferta de fibras complementan el citado estudio prospectivo y, conjuntamente, proporcionarán un cuadro más nítido de la situación de la demanda/oferta de madera en el futuro.



Aunque la madera es el producto comercial más importante que se obtiene de los bosques, últimamente se ha prestado una mayor atención a la importancia económica real y potencial de los productos forestales no madereros (PFNM). Aunque hay deficiencias en la cuantificación de su producción, en las cuentas nacionales se subestima por lo general su valor. La importancia de los PFNM para las economías familiares y locales, especialmente entre los pobres de los países en desarrollo, se reconoce cada vez más, lo mismo que su potencial para el comercio internacional. Actualmente, al menos 150 de estos productos tienen importancia para el comercio internacional, por un valor total estimado en 11 100 millones de dólares EE.UU. La expansión del comercio de los PFNM favorecería a los países en desarrollo, que son los principales proveedores de los mercados internacionales. Sin embargo, en la mayoría de los países faltan todavía políticas coherentes y apoyo oficial para un desarrollo comercial sostenible de dichos productos.



En el Capítulo 11 del Programa 21 ("Lucha contra la deforestación") y en los "Principios Forestales", aprobados en la CNUMAD, se destacó la mayor importancia que se asigna a las funciones ecológicas de los bosques y a su cometido integral dentro de una ordenación forestal sostenible. Esa misma importancia también se recoge en las convenciones internacionales promulgadas últimamente, entre ellas: la Convención internacional de lucha contra la desertificación, la Convención sobre la diversidad biológica, y la Convención Marco sobre los cambios climáticos del mundo. Se espera que estas convenciones refuercen las actividades nacionales, regionales e internacionales que están en marcha en estas áreas. Es probable que las medidas complementarias de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre asentamientos humanos (Estambul, 1996) y demás esfuerzos encaminados a mejorar el entorno urbano acrecienten la prioridad que se da a la silvicultura urbana y periurbana. En tiempos más recientes, la Cumbre Mundial de la Alimentación (FAO, Roma, 1996) señaló a la atención internacional la función que ejercen los bosques y los árboles en la seguridad alimentaria, sobre todo en apoyar sistemas de producción agrícola, pero también en complementar los suministros alimentarios y proporcionar combustible para cocinar y para generar ingresos.



Los avances recientes en materia de ordenación forestal, que reflejan el mayor hincapié que se está haciendo en los servicios ecológicos de los bosques comprenden: los esfuerzos para ordenar los bosques como sistemas ecológicos (teniendo en cuenta las funciones protectivas de los bosques y su importancia para la conservación de la diversidad biológica), la adopción de sistemas de tala de impacto reducido y la elaboración de códigos sobre prácticas de aprovechamiento, así como las restricciones impuestas al aprovechamiento de la madera en bosques de América del Norte y algunos países tropicales de Asia y el Pacífico. Las inquietudes ecológicas han llevado también a esquemas de certificación y a controles de exportación de los productos forestales. La tendencia a una mayor participación de las comunidades vecinas a los bosques en la ordenación forestal, especialmente en los países en desarrollo, permite prestar mayor consideración a las inquietudes medio ambientales locales y a los beneficios sociales que a nivel local se derivan de los bosques.



La rápida evolución de los arreglos institucionales para la planificación y ordenación de los bosques responde a los cambios de prioridades y criterios dentro del sector y a las tendencias económicas y políticas externas. En muchos países en desarrollo, entre las áreas a las que se da actualmente prioridad están las siguientes: desarrollo e institucionalización de sistemas de ordenación forestal en régimen participativo; el reconocimiento de los derechos de acceso que tienen las comunidades locales a los recursos forestales y cuestiones relacionadas con las poblaciones indígenas que dependen de los bosques. El mayor énfasis que se está poniendo en las funciones medio ambientales de los bosques ha inducido a varios países en desarrollo a traspasar algunas de las competencias de los departamentos forestales a departamentos de reciente creación que se ocupan del medio ambiente o de los recursos naturales. En los países en transición, las modificaciones habidas en la propiedad de las tierras y empresas forestales ha ejercido un fuerte impacto sobre la ordenación forestal. En muchos países existe una tendencia general a la privatización de las empresas forestales públicas y de las funciones de investigación y extensión. Entre los fenómenos que a nivel mundial están influyendo en las instituciones forestales cabe enumerar: las reducción de presupuestos y de personal de las administraciones forestales nacionales; la descentralización de las administraciones forestales y los esfuerzos constantes por crear mecanismos que involucren a una amplia serie de grupos interesados en la planificación y formulación de políticas forestales.



Se han desplegado muchos esfuerzos, gubernamentales y no gubernamentales, tanto a nivel nacional como internacional, para promover la ordenación forestal sostenible. Entre las principales iniciativas internacionales está el "Objetivo año 2000" de la Organización Internacional de las Maderas Tropicales, con el que los países miembros productores se han comprometido a que todas sus maderas tropicales comercializadas internacionalmente procedan para el año 2000 de bosques de ordenación sostenible; así como esfuerzos nacionales y regionales para definir criterios e indicadores para una ordenación forestal sostenible, y establecer los medios para evaluar los avances que se hagan para conseguirla. Éstos comprenden varias iniciativas regionales, la mayor parte de las cuales se han acometido a partir de 1995 y se han centrado en: los bosques tropicales húmedos en los países productores de la OIMT; los bosques boreales, templados y mediterráneos en Europa (el "Proceso de Helsinki"); los bosques templados y boreales fuera de Europa (el "Proceso de Montreal"); los bosques de la cuenca del Amazonas ("Propuesta de Tarapoto"); y los bosques en el África subsahariana de las zonas secas (Iniciativa PNUMA/FAO de la zona seca del África), en la región del Cercano Oriente (Reunión de expertos FAO/CNUMAD para el Cercano Oriente), y en América Central (Reunión de expertos FAO/CCAD sobre criterios e indicadores para una ordenación forestal sostenible en América Central).



El poder seguir avanzando hacia una ordenación forestal sostenible más generalizada dependerá del mejoramiento de la información sobre los recursos forestales mundiales, del potenciamiento de la planificación sectorial sobre la base de métodos perfeccionados de evaluación de bosques, de mejores conexiones intersectoriales y de un constante diálogo constructivo entre varios grupos de intereses, así como del fortalecimiento de las instituciones forestales y de una mejor coordinación entre las diversas entidades involucradas en la ordenación forestal y la utilización de los recursos. Lo más importante es que la ejecución de una ordenación forestal sostenible dependerá de un compromiso a nivel local, nacional e internacional para conseguirlo.

Bosques

Destrucción de los Bosques


Hasta mediados del siglo XX la destrucción de bosques en el mundo se producía casi exclusivamente en las zonas templadas. Pero en las últimas décadas los bosques tropicales han sufrido una tala masiva y una fuerte degradación. Alrededor de 20 millones de hectáreas de estos bosques son talados o dañados cada año. Si la destrucción continuara a este ritmo, en unos 40 años desaparecerían todos los bosques tropicales.
La destrucción de las selvas se está produciendo por varios motivos. En Latinoamérica se cortan bosques para hacer pequeñas granjas y ranchos de ganado. En Asia la preparación de nuevos terrenos para la agricultura es la principal causa de desaparición de la selva, y en Africa la obtención de combustible y la preparación de pequeñas granjas son los principales motivos. También en muchas ocasiones desempeña un papel muy importante el comercio de maderas entre los países en vías de desarrollo y los desarrollados.
El Informe SOFO 97 de la FAO dice "Los bosques higrofíticos tropicales y los bosques tropicales húmedos, que tienen importancia económica y social local y significación mundial para la conservación de la diversidad biológica y la regularización del clima, están también experimentando un cambio rápido.
De la información reciente disponible sobre la naturaleza y las causas de las variaciones de la cubierta forestal en las zonas tropicales se desprende que la expansión de la agricultura de subsistencia en África y Asia y los grandes programas de desarrollo económico, en especial, los de reasentamiento, agricultura e infraestructura, son factores clave que contribuyen considerablemente a la modificación de la cubierta forestal. Aunque las operaciones de aprovechamiento maderero no son por lo general causa directa de deforestación, en algunas zonas pueden ser un factor que la favorezca por la construcción de carreteras que hacen accesibles a los colonizadores agrícolas zonas antes remotas. Entre las causas de degradación forestal están la excesiva recolección de leña, el sobre pastoreo, los incendios y el sobreaprovechamiento y las malas prácticas de aprovechamiento de madera.

Se prevé que en las décadas venideras las presiones para aumentar la producción de alimentos llevarán a una transformación constante de tierras forestales para destinarlas a la agricultura en muchos países en desarrollo, especialmente en el África al sur del Sahara y en América Latina, donde otras opciones para subvenir a las necesidades alimentarias son limitadas".



Impactos negativos de la tala del bosque



La eliminación de árboles en los terrenos tropicales tiene una especial repercusión sobre el suelo que es muy pobre en nutrientes en estas zonas. El ecosistema tropical depende de un rápido reciclado de los nutrientes que están, en su gran mayoría, en las plantas y animales que viven sobre el terreno y no en el suelo, como sucede en los bosques templados. Por esto sólo se pueden obtener unas pocas cosechas cuando se tala la selva y en muchas ocasiones el suelo desnudado sufre un proceso de laterización (Ver capítulo 6) que hace muy difícil la reposición del antiguo bosque.
En interés de estos bosques es grande no sólo para las personas que viven cerca, sino para toda la humanidad. Contienen una proporción muy alta (entre el 50% y el 90%) de todas las especies del mundo. Muchos de estos seres vivos no se conocen todavía o no se han estudiado con detalle. De ellos se pueden obtener gran cantidad de sustancias útiles y corremos el riesgo de que se pierdan antes de poder aprovecharlos. Son asimismo fuentes de alimentos y cumplen importantes funciones ecológicas en el funcionamiento de la ecosfera como hemos comentado.
Con una inteligente política forestal de uso y aprovechamiento de estos bosques no sería difícil conseguir no sólo conservar estos bosques, sino además obtener de ellos recursos para sostener a la población local. Hay muchos proyectos en marcha para llegar a una explotación sostenible de este ecosistema, pero todavía queda mucho camino por recorrer hasta detener su destrucción

Biodiversidad

Extinciones y pérdida de diversidad causadas por la actividad humana


El impacto creciente de las actividades humanas en la naturaleza está provocando una pérdida de biodiversidad acelerada. La causa principal es la destrucción de ecosistemas de gran interés, cuando se ponen tierras en cultivo desecando pantanos o talando bosques, cuando se cambian las condiciones de las aguas o la atmósfera por la contaminación, o cuando se destruyen hábitats en la extracción de recursos. Además la caza, la introducción de especies exóticas y otras actuaciones han provocado la extinción de un buen número de especies.



Para ver estadísticas de especies animales extinguidas o en peligro, acceder a las páginas del WCMC (World Conservation Monitoring Centre)
(La descripción de las diversas categorías de situaciones de extinción o peligro se pueden encontrar, en castellano, en el Web de la UICN Unión Mundial para la Naturaleza)


Terminología (Según IUCN)

EXTINGUIDO (EX) Se dice que un taxón se ha extinguido cuando no hay duda fundada de que el último individuo ha muerto.

EXTINGUIDO EN LA VIDA SALVAJE (EW) Cuando sólo sobrevive en cultivo, cautividad o como población (o poblaciones) naturalizadas en un lugar distinto de su habitat original.

GRAVEMENTE AMENAZADO (CR) Cuando tiene una riesgo muy alto de extinción en un futuro cercano (Usando los criterios correspondientes)

AMENAZADO (EN) Cuando su situación no es crítica pero se enfrenta con un alto riesgo de extinción en un futuro cercano (Usando los criterios correspondientes)


VULNERABLE (VU) Cuando no se puede considerar ni Gravemente amenazado ni Amenazado pero está sometido e un alto riesgo de extinción a medio plazo (Usando los criterios correspondientes)


Extinción de especies llamativas

Cuando se piensa en la extinción de especies lo normal es imaginarse animales como la ballena azul, el oso panda, el rinoceronte negro u otros animales bien conocidos por todos que se han extinguido (dodo, pichón americano, etc.) o que están en riesgo muy grave de extinción. El tamaño, las costumbres de vida o la apariencia de estos y otros animales hace que la opinión pública se sensibilice con especial facilidad con estas especies.

Extinciones de especies poco aparentes

La extinción de especies de mamíferos, aves u otros vistosos seres vivos es importante y grave, pero a la comunidad científica le preocupa tanto o más la muy probable desaparición de cientos o miles de especies de plantas desconocidas, insectos, hongos y otros seres vivos que son desconocidos para la mayoría.
Aunque es muy difícil cuantificar el ritmo al que se están perdiendo estas especies, algunos autores suponen que todos los años se extinguen miles de especies y que para el año 2025 podrían desaparecer hasta la mitad de las actualmente existentes. Hay que entender que estas cifras que se manejan no son especies concretas y conocidas que se sabe positivamente que ya se han extinguido. Son estimaciones y cálculos que se hacen en base a ritmo de destrucción de hábitats o similares. Otros estudios discuten la validez de estas suposiciones y no está claro, por ahora, que es lo que realmente está sucediendo. La dificultad de estos estudios procede de que en primer lugar se estarían perdiendo especies que ni siquiera hemos llegado a conocer y en segundo lugar es mucho más fácil encontrar y reconocer una especie nueva, que poder asegurar que una especie que se conocía ha dejado de existir. Para poder asegurar eso con ciertas garantías hay que haber hecho multitud de observaciones en busca de ese organismo, en todos los lugares en los que se supone que se puede encontrar y haber comprobado que en ninguno de ellos aparecía, lo que, como es fácil comprender, es muy difícil.



Causas de la extinción

Las actividades humanas que causan extinción de especies y una mayor pérdida de biodiversidad son:

Alteración y destrucción de ecosistemas.- La destrucción de la selva tropical es la mayor amenaza a la biodiversidad ya que su riqueza de especies es enorme. Otros ecosistemas muy delicados y con gran diversidad son los arrecifes de coral y en los últimos años están teniendo importantes problemas de difícil solución. También están muy maltratados los humedales , pantanos, marismas, etc. Son lugares de gran productividad biológica, usados por las aves acuáticas para la cría y la alimentación y el descanso en sus emigraciones. Durante siglos el hombre ha desecado los pantanos para convertirlos en tierras de labor y ha usado las marismas costeras para construir sus puertos y ciudades, por lo que su extensión ha disminuido drásticamente en todo el mundo.

Prácticas agrícolas.- Algunas prácticas agrícolas modernas pueden ser muy peligrosas para el mantenimiento de la diversidad si no se tiene cuidado de minimizar sus efectos. La agricultura ya causa un gran impacto al exigir convertir ecosistemas diversos en tierras de cultivo. Además los pesticidas, mal utilizados pueden envenenar a muchos organismos además de los que forman las plagas, y los monocultivos introducen una uniformidad tan grande en extensas áreas que reducen enormemente la diversidad.

Caza, exterminio y explotación de animales.- La caza de alimañas y depredadores hasta su exterminio ha sido habitual hasta hace muy poco tiempo. Eran una amenaza para los ganados, la caza y el hombre y por este motivo se procuraba eliminar a animales como el lobo, osos, aves de presa, etc. La caza ha jugado un papel doble. En ocasiones ha servido para conservar cazaderos y lugares protegidos que son valiosos parques naturales en la actualidad. En el caso de otras especies ha llevado a su extinción o casi, como fue el caso del Dodo, el pichón americano, el bisonte de las praderas americana, el quebrantahuesos europeo, algunas variedades de ballena, y muchos otros animales. En la actualidad el comercio de especies exóticas, el coleccionismo, la captura de especies con supuestas propiedades curativas (especialmente apreciadas en la farmacopea china), el turismo masivo, etc. amenaza a muy distintas especies.

Introducción de especies nuevas.- El hombre, unas veces voluntariamente para luchas contra plagas o por sus gustos y aficiones y otras involuntariamente con sus desplazamientos y el transporte de mercancías, es un gran introductor de especies nuevas en ecosistemas en los que hasta entonces no existían. Esto es especialmente peligroso en lugares de especial sensibilidad como las islas y los lagos antiguos, que suelen ser ricos en especies endémicas porque son lugares en los que la evolución se ha producido con muy poco intercambio con las zonas vecinas por las lógicas dificultades geográficas. En Hawaii, por ejemplo, se calcula que han desaparecido el 90% de las especies de aves originales de la isla como consecuencia de la presión humana y la introducción de animales como las ratas y otros que son eficaces depredadores de aves que no estaban habituadas a ese tipo de amenazas. En Nueva Zelanda la mitad de las aves están extintas o en peligro de extinción.

Contaminación de aguas y atmósfera.- La contaminación local tiene efectos pequeños en la destrucción de especies, pero las formas de contaminación más generales, como el calentamiento global pueden tener efectos muy dañinos. El deterioro que están sufriendo muchos corales que pierden su coloración al morir el alga simbiótica que los forma se atribuye al calentamiento de las aguas. Los corales, debilitados por la contaminación de las aguas, cuando pierden el alga crecen muy lentamente y con facilidad mueren

Movimientos de la Tierra y Aludes

Los deslizamientos de laderas, desprendimientos de rocas y aludes de nieve son algunos de los procesos geológicos más comunes en la superficie de la Tierra. Forman parte del ciclo natural del terreno ya que la erosión y la gravedad actúan constantemente para transportar materiales de las zonas más altas hacia abajo.


Deslizamientos, desprendimientos y aludes

Se producen deslizamientos cuando capas enteras de terreno se mueven sobre el material firme que tienen por debajo. En su movimiento siguen uno o varios planos de corte del terreno.
Los desprendimientos son fragmentos de roca que se separan de un talud y caen saltando por el aire en buena parte de su recorrido.
Los aludes son caídas de grandes masas de nieve.

Factores que influyen en la estabilidad de las laderas



El que una ladera permanezca estable o sufra un deslizamiento depende de la unión de varios factores, entre los que están

Características del terreno.- Los lugares montañosos con pendientes fuertes son los que con más facilidad sufren deslizamientos, aunque en ocasiones pendientes de muy pocos grados son suficientes para originarlos si la roca está muy suelta o hay mucha agua en el subsuelo.

Condiciones climáticas.- En las regiones lluviosas suele haber espesores grandes de materiales alterados por la meteorización y el nivel freático suele estar alto lo que, en conjunto, facilita mucho los deslizamientos. Las lluvias intensas son el principal factor desencadenante de deslizamientos en España.

Macizos rocosos con fallas y fracturas.- Tienen especial importancia en los desprendimientos. En España la mayoría de las caídas de rocas y otros materiales tiene lugar en lugares en los que el terreno tiene abundantes fracturas y se ha ido produciendo erosión en la base de sus laderas. En estos lugares cuando llueve intensamente con facilidad se pueden producir desprendimientos.

Erosión.- Los ríos, el mar u otros procesos van erosionando la base de las laderas y provocan gran cantidad de deslizamientos. En las costas españolas estos fenómenos son muy comunes y provocan el retroceso de los acantilados, sobre todo en las costas del Atlántico, en Canarias y en Baleares.

Expansividad de las arcillas.- Las arcillas tienen la propiedad de que al empaparse de agua aumentan su volumen. Esto supone que los terrenos arcillosos en climas en los que alternan periodos secos con otros húmedos se deforman y empujan taludes, rocas, carreteras, etc. provocando deslizamientos y desprendimientos.

Acciones antrópicas.- Los movimientos de tierras y excavaciones que se hacen para construir carreteras, ferrocarriles, edificaciones, presas, minas al aire libre, etc. rompen los perfiles de equilibrio de las laderas y facilitan desprendimientos y deslizamientos. Además normalmente se quitan los materiales que están en la base de la pendiente que es la zona más vulnerable y la que soporta mayores tensiones lo que obliga a fijar las laderas con costosos sistemas de sujeción y a estar continuamente rehaciendo las vías de comunicación en muchos lugares.

Se conoce la acción de otros factores como terremotos, rocas calizas (estructuras kársticas), etc., que , en ocasiones, provocan movimientos del terreno, pero cuya importancia es comparativamente menor que los citados anteriormente.

Inundaciones

Las inundaciones son una de las catástrofes naturales que mayor número de víctimas producen en el mundo. Se ha calculado que en el siglo XX unas 3,2 millones de personas han muerto por este motivo, lo que es más de la mitad de los fallecidos por desastres naturales en el mundo en ese periodo. En España son un grave problema social y económico, sobre todo en la zona mediterránea y en el Norte.




Causas de las inundaciones



Las grandes lluvias son la causa principal de inundaciones, pero además hay otros factores importantes. A continuación se analizan todos estos factores:



Exceso de precipitación.- Los temporales de lluvias son el origen principal de las avenidas. Cuando el terreno no puede absorber o almacenar todo el agua que cae esta resbala por la superficie (escorrentía) y sube el nivel de los ríos. En España se registran todos los años precipitaciones superiores a 200 mm en un día, en algunas zonas, y se han registrado lluvias muy superiores hasta llegar a los 817 mm el 3 de noviembre de 1987 en Oliva.

Fusión de las nieves.- En primavera se funden las nieves acumuladas en invierno en las zonas de alta montaña y es cuando los ríos que se alimentan de estas aguas van más crecidos. Si en esa época coinciden fuertes lluvias, lo cual no es infrecuente, se producen inundaciones.

Rotura de presas.- Cuando se rompe una presa toda el agua almacenada en el embalse es liberada bruscamente y se forman grandes inundaciones muy peligrosas. Casos como el de la presa de Tous que se rompió en España, han sucedido en muchos países.

Actividades humanas.- Los efectos de las inundaciones se ven agravados por algunas actividades humanas. Así sucede:
Al asfaltar cada vez mayores superficies se impermeabiliza el suelo, lo que impide que el agua se absorba por la tierra y facilita el que con gran rapidez las aguas lleguen a los cauces de los ríos a través de desagües y cunetas.
La tala de bosques y los cultivos que desnudan al suelo de su cobertura vegetal facilitan la erosión, con lo que llegan a los ríos grandes cantidades de materiales en suspensión que agravan los efectos de la inundación.
Las canalizaciones solucionan los problemas de inundación en algunos tramos del río pero los agravan en otros a los que el agua llega mucho más rápidamente.
La ocupación de los cauces por construcciones reduce la sección útil para evacuar el agua y reduce la capacidad de la llanura de inundación del río. La consecuencia es que las aguas suben a un nivel más alto y que llega mayor cantidad de agua a los siguientes tramos del río, porque no ha podido ser embalsada por la llanura de inundación, provocando mayores desbordamientos. Por otra parte el riesgo de perder la vida y de daños personales es muy alto en las personas que viven en esos lugares.
Aunque no frecuentes en España, son causa de inundaciones en otros países las coladas de barro que se forman en las erupciones de los volcanes cuando se mezclan los materiales volcánicos con agua o nieve. Fueron la causa de las más de 23000 víctimas que ocasionó la erupción del Nevado de Ruiz en Colombia el 13 de noviembre de 1985. También los huracanes y los ciclones hacen que el agua del mar invada las zonas costeras en algunos países tropicales originando grandes inundaciones. Y los deslizamientos de laderas que obstruyen los cauces de los ríos pueden remansar aguas que cuando rompen el dique que se había formado causan graves inundaciones.

Terremotos

Terremotos


Los terremotos se producen cuando las tensiones acumuladas por la deformación de las capas de la Tierra se libera brúscamente. Se rompen las masas de rocas que estaban sometidas a fuerzas gigantescas, reordenándose los materiales y liberando enormes energías que hacen temblar la Tierra.. Sus focos de inicio (hipocentro) se localizan a diferentes profundidades, estando los más profundos hasta a 700 kilómetros. Son especialmente frecuentes cerca de los bordes de las placas tectónicas. Al año se producen alrededor de un millón de sismos, aunque la mayor parte de ellos son de tan pequeña intensidad que pasan desapercibidos.
Actúan de forma instantánea en un área extensa y las ondas sísmicas que provocan, especialmente las superficiales, causan formación de fallas, desprendimientos de tierra, aparición y desaparición de manantiales, daños en construcciones y muertes en las personas. Son muy difíciles de predecir y, en la actualidad, no hay sistemas eficaces para alertar a la población con tiempo de la inminencia de un sismo.



Intensidad y magnitud de los terremotos

Para poder describir la fuerza de un terremoto y los daños que produce se han confeccionado escalas que miden la intensidad y la magnitud de los sismos.
La intensidad es una medida subjetiva de los efectos de los sismos sobre los suelos, personas y estructuras hechas por el hombre. No usa instrumentos sino que se basa en las observaciones y sensaciones ocasionados por el terremoto. Es útil para describir el terremoto en zonas en las que no hay sismógrafos próximos y para comparar los terremotos antiguos. Hay más de 50 escalas distintas para medir la intensidad, pero las más conocidas son dos:
la Mercalli Modificada. Tiene 12 grados y es la más internacionalmente usada
la M.S.K. es la que se utiliza en la mayoría de los países europeos y es la oficial en España. Va del grado I al XII.
La magnitud es una medida objetiva de la energía de un sismo hecha con sismógrafos. La escala más conocida y usada es la de Richter (1935) y mide el "logaritmo de la máxima amplitud de un sismograma registrado por un instrumento estándar, a una distancia de 100 kilómetros del epicentro". Posteriormente ha sufrido correcciones, pero la idea básica sigue siendo la misma. Como la escala es logarítmica el paso de una unidad a la siguiente supone multiplicar la energía por diez.
Este concepto permite clasificar a los terremotos en:
*Terremotos grandes M >= 7

*Terremotos moderados 5 =< M < 7

*Terremotos pequeños 3 =< M < 5

*Microterremotos M < 3
El mayor terremoto conocido en el mundo se produjo en Chile en 1960 y tuvo una magnitud de 9,5. Ocasionó 6000 muertos y produjo un tsunami que causó víctimas en Hawaii y Japón.
Un terremoto de magnitud 12 en la escala de Richter partiría la Tierra en dos.
Terremotos al año, en el mundo, según magnitud (escala de Richter)

Descripción Magnitud Número por año

Enorme 8.0+ 1

Muy grande 7.0-7.9 18

Grande (destructivo) 6.0-6.9 120

Moderado (daños serios) 5.0-5.9 1,000

Pequeño (daños ligeros) 4.0-4.0 6,000

Sentido por la mayoría 3.0-3.9 49,000

Se puede llegar a percibir 2.0-2.9 300,000

Imperceptible menos de 2.0 600,000+



Tsunamis



Los terremotos submarinos provocan movimientos del agua del mar (maremotos o tsunamis). Los tsunamis son olas enormes con longitudes de onda de hasta 100 kilómetros y que viajan a velocidades de 700 a 1000 km/h. En alta mar la altura de la ola es pequeña, sin superar el metro; pero cuando llegan a la costa, al rodar sobre el fondo marino alcanzan alturas mucho mayores, de hasta 30 y más metros. El tsunami está formado por varias olas que llegan separadas entre sí por unos 15 o 20 minutos. La primera que llega no suele ser la más alta, sino que es muy parecida a las normales. Después se produce un impresionante descenso del nivel del mar seguido por la primera ola gigantesca y a continuación por varias más.
La falsa seguridad que suele dar el descenso del nivel del mar ha ocasionado muchas víctimas entre las personas que, imprudentemente, se acercan por curiosidad u otros motivos, a la línea de costa.
En 1946 se creó la red de alerta de tsunamis después del maremoto que arrasó la ciudad de Hilo (Hawaii) y varios puertos más del Pacífico. Hawaii es afectado por un tsunami catastrófico cada 25 años, aproximadamente, y EEUU, junto con otros países, han puesto estaciones de vigilancia y detectores que avisan de la aparición de olas producidas por sismos.



Cambio Climático

http://www.bbc.com/mundo/media-40879843